Controlar lo incontrolable
Vuelvo a las pistas, vuelvo con una carga negativa respecto a mis prioridades, prioridades que uno va fijando, a medida que las cosas pasan y en pos de un bienestar personal y de quienes me rodean. Vengo hace un par de semanas tratando de manejar cada cosa para que calce con otra y no interfieran a las prioridades antes establecidas, pero no, las cosas, al parecer, no son tan simples.
Hoy me he dado un porrazo más frente a la vida y sus incontrolables, he intentado esquivarlos y evitarlos de manera de conseguir lo que quiero, pero no es posible, simplemente hoy me han dado una lección e intento tomarla de manera positiva, intento controlar las cosas ahora que están descontroladas y vuelvo a cero desde un punto que había avanzado lo suficiente para sentirme tranquilo.
No puedo no demostrar lo duro que es aprender a costas de porrazos, uno se esfuerza por que estas cosas no pasen, tomamos las medidas necesarias para pasar con tranquilidad por los devenires que nos encaran, a veces, sentimos que tenemos las herramientas necesarias para enfrentar las cosas, que nos hemos preocupado la vida entera para poder tomar las riendas de nuestras vidas y decidir que hacer o no.
Es como planear un matrimonio, evento que planificas con todo el tiempo del mundo, más encima lo haces de esa manera para darles tiempo a los invitados a programarse para que puedan asistir, incluso a aquellos que vienen desde lejos, todos realizan esfuerzos para poder acompañarte, tu haces esfuerzos para que todo ocurra bien y no acontezca nada que entorpezca lo programado. Pero ¿Qué pasa si camino a la iglesia, con todos los invitados esperando, con tu novia esperando que llegues para ella demorarse como parte de una tradición, te ocurre un accidente que no te permite llegar a lo que estaba programado?, de eso es lo que hablo, de los accidentes, de lo que no podemos evitar una vez que se desata, de lo que aparece aunque hayas tomado todas las medidas para que no ocurriera.
Ahora entiendo que la vida es un accidente, cada uno de nosotros es un accidente, y de esta forma entiendo que no sólo me pasa a mi, sino que es parte de nuestras vidas siempre, y que nos acompañarán para darnos ls mejores sorpresas y las peores.
Hoy no ha sido de los mejores días desde hace bastante tiempo, pero a pesar de todo no dejaré de intentar controlar mi vida y lo que me importa, a pesar de los accidentes, que incluso hacen todo un poco más entretenido.
Hoy me he dado un porrazo más frente a la vida y sus incontrolables, he intentado esquivarlos y evitarlos de manera de conseguir lo que quiero, pero no es posible, simplemente hoy me han dado una lección e intento tomarla de manera positiva, intento controlar las cosas ahora que están descontroladas y vuelvo a cero desde un punto que había avanzado lo suficiente para sentirme tranquilo.
No puedo no demostrar lo duro que es aprender a costas de porrazos, uno se esfuerza por que estas cosas no pasen, tomamos las medidas necesarias para pasar con tranquilidad por los devenires que nos encaran, a veces, sentimos que tenemos las herramientas necesarias para enfrentar las cosas, que nos hemos preocupado la vida entera para poder tomar las riendas de nuestras vidas y decidir que hacer o no.
Es como planear un matrimonio, evento que planificas con todo el tiempo del mundo, más encima lo haces de esa manera para darles tiempo a los invitados a programarse para que puedan asistir, incluso a aquellos que vienen desde lejos, todos realizan esfuerzos para poder acompañarte, tu haces esfuerzos para que todo ocurra bien y no acontezca nada que entorpezca lo programado. Pero ¿Qué pasa si camino a la iglesia, con todos los invitados esperando, con tu novia esperando que llegues para ella demorarse como parte de una tradición, te ocurre un accidente que no te permite llegar a lo que estaba programado?, de eso es lo que hablo, de los accidentes, de lo que no podemos evitar una vez que se desata, de lo que aparece aunque hayas tomado todas las medidas para que no ocurriera.
Ahora entiendo que la vida es un accidente, cada uno de nosotros es un accidente, y de esta forma entiendo que no sólo me pasa a mi, sino que es parte de nuestras vidas siempre, y que nos acompañarán para darnos ls mejores sorpresas y las peores.
Hoy no ha sido de los mejores días desde hace bastante tiempo, pero a pesar de todo no dejaré de intentar controlar mi vida y lo que me importa, a pesar de los accidentes, que incluso hacen todo un poco más entretenido.
3 Comments:
At 11/18/2005 11:12 a. m.,
Anónimo said…
Exacto. Nos gusta controlar nuestra vida. Y ésta lo único que requiere es que nos dejemos llevar. Controlar... en cambio a mí me pierden los imprevistos, las casualidades, el azar, la irrupción de algo que me descoloca y me corresponde repensarme a mí mismo. Desinstalado es como mejor vivo... y eso que soy un amante de rutinas y monotonías.
Benditas ellas que hacen que mi soledad se sienta acompañada.
Un saludo
At 11/19/2005 9:12 a. m.,
Joselu said…
Hola, me ha llamado la atención tu post y el título del blog. La entropía. Curiosamente es el título que doy hoy a uno de mis post. En el fondo está conectados. El concepto de entropía es muy interesante. Comprendo lo que sostienes en el post y claro que tienes razón. Un saludo.
At 1/03/2006 1:42 p. m.,
Wendy_NYC said…
Uno pone y Dios dispone, o el destino para muchos, claro que podemos tener metas y hacer planes, pero cuando creemos tener el control todo se viene abajo, como una reaccion en cadena de fichas de dominó.
Tu blog y su titulo a mi tambien me llamaron mucho la atencion, saludos desde new york.
Publicar un comentario
<< Home